La Diputación de Valladolid aumenta en 120.000 euros la ayuda al Banco de Alimentos, Cáritas y Cruz Roja

El presidente de la Diputación de Valladolid, Conrado Íscar, ha firmado hoy con las entidades Cáritas, Cruz Roja y la Fundación Banco de Alimentos una adenda de 120.000 euros -40.000 en cada caso- a los convenios que mantiene con ellas para atender a personas con necesidades, con lo que la aportación total este año alcanza los 300.000 euros.

Íscar ha señalado que «la situación de necesidad de las familias se ha agravado enormemente» por los «estragos» que provoca la pandemia del coronavirus en lo económico y lo social, «originando enormes desequilibrios económicos que repercuten especialmente en las personas más vulnerables». Esta situación, como han explicado los tres representantes de las entidades sociales, ha superado las previsiones iniciales de las tres organizaciones.

Los convenios están dotados con 60.000 euros y se ha sumado una adenda de 40.000 euros para cada uno de ellos. En total, 100.000 euros para cada entidad que se van a destinar a ayudas para el alquiler de viviendas para personas en riesgo de desahucio, a mujeres víctimas de violencia de género y ayudas para la alimentación de los menores en perodos vacacionales escolares y durante el cierre de los colegios y también en acciones de formación destinadas a mejorar la empleabilidad de las personas en riesgo de exclusión social.

De hecho, Conrado Íscar ha apuntado que las necesidades que detecta la Diputación de Valladolid en su labor de servicios sociales han vuelto a niveles previos a 2017, ya que en los últimos tres años habían descendido.

En el Banco de Alimentos, como ha explicado su presidente Jesús Mediavilla, la covid-19 ha hecho «insuficientes» las numerosas campañas de captación de alimentos para atender las necesidades de muchas familias de la provincia ya que algunas empresas y administraciones no han aportado las donaciones que solían realizar y de las que depende esta entidad.

El Banco de Alimentos ya tiene destino para esos 40.000 euros, que se dedicarán a adquirir productos con mucha incidencia en los más apropiados para garantizar la alimentación adecuada de los niños, como yogures (10.000 euros), huevos (10.000 euros), cacao soluble (10.000 euros) además de alimentos infantiles, y conservas de carne y pescado.

La entidad atiende en Valladolid a más de 16.000 personas actualmente, -más de 4.000 en la provincia-, unas 1.000 de ellas menores y ahora reciben una inyección para continuar el reparto de alimentos y para aliviar la situación de estas personas afectadas ya por la situación de vulnerabilidad y ahora por la crisis económica derivada de la pandemia.