Empleados y socios de Iberaval entregan 4.500 de kilos de comida y 1.500 euros al Banco de Alimentos

Sábado, 17 de diciembre de 2016

Los trabajadores de Iberaval y varias de sus empresas socias han aportado esta mañana 4.500 kilos de alimentos, recaudados a partir de la red de oficinas de la entidad en trece localidades, a los que ha sumado la cantidad económica de 1.500 euros.

Al acto de recepción de los alimentos, en representación de la Federación de Bancos de Alimentos de Castilla y León, asistieron Mónica Gallo, patrona y responsable de Operaciones Especiales en la Fundación Banco de Alimentos de Valladolid, y Gonzalo Hernández, también patrono y responsable de Empresas Solidarias. Fue el director general de Iberaval, Pedro Pisonero, quien hizo entrega de todos los palés y productos empaquetados obtenidos en la campaña de captación, y agradeció el compromiso de todos los empleados de Iberaval, que posaron en una fotografía para dejar testimonio de su capacidad solidaria.

Los trabajadores de Iberaval han respondido de una manera generosa ante el llamamiento realizado desde los Bancos de Alimentos, y han seguido principalmente las pautas de los mismos, dado que existía déficit de galletas, frutas en almíbar, aceite, leche entera y cacao soluble.

Si bien, hasta una decena de socios de Iberaval ha querido contribuir con alguna aportación a este reclamo, que busca apoyar a gente con escasos recursos en las fechas señaladas que se aproximan. Así, empresas de Segovia, León, Soria y Valladolid han contribuido con una parte de su producción a esta campaña. Entre los socios que han apoyado a Iberaval en esta iniciativa han estado Fundación Carlos Moro Matarromera, Cerlesa, Seprolesa, Legumbres Selectas Penelas, Soria Natural, Huercasa, Embutidos y Jamones Ezequiel, Pastelería Bubú, Huevos Velasco, Navas Logística y Galletas Tejedor, algo que ha agradecido Pedro Pisonero durante la entrega de los productos.

La actuación del Banco de Alimentos va más allá de la recepción y entrega de alimentos y sus objetivos son, entre otros, luchar contra el hambre y mantener la cadena de solidaridad alimentaria estableciendo un puente entre los excedentes de alimentos de las industrias productoras y las necesidades más cercanas. De ahí, la necesidad de que se establezcan convenios de colaboración con las empresas, así como la implicación de otros agentes sociales y la de sus empleados para llevar a cabo distintas «Operaciones kilo», que permitan a esta fundación llenar sus instalaciones de víveres básicos a favor de las familias más necesitadas.

Pese a que los indicadores económicos muestran indicios de la recuperación que se está produciendo en España, como muestra, baste señalar que, hasta este momento, la Federación de Bancos de Alimentos de Castilla y León, sigue atendiendo a un número elevado de familias, hasta alcanzar los 30.000 beneficiarios mensuales, entre los que se encuentran 8.000 menores.